Este año presento al concurso Pieza Única de Artesanía una obra nacida de una viga antigua y de una pregunta sencilla:¿qué ocurre cuando algo se fragmenta? A través de la madera, la imagen y la memoria, exploro cómo los materiales y los símbolos pueden transformarse sin desaparecer, activando recuerdos, historia y emoción en quien los observa.
Este año he presentado al concurso Pieza Única de Artesanía una obra muy ligada a mi manera de trabajar y de entender la artesanía. Se titula “Memoria en Cuatro Tiempos” y nace de un material que ya traía consigo una vida anterior: una viga antigua rescatada de una casa tradicional asturiana.
Antes de convertirse en obra, esa viga fue estructura. Sostuvo peso, fue parte de una arquitectura y atravesó el tiempo cumpliendo una función concreta. Cuando decido dividirla en cuatro, no lo hago con la intención de destruirla, sino de liberarla de su papel constructivo. En ese gesto, la madera deja de ser arquitectura y pasa a ser soporte artístico. La fragmentación no implica pérdida, sino transformación.
Cada uno de los cuatro bloques conserva una parte distinta de su historia. En la superficie central aparecen las vetas que hablan de la vida del árbol, en los laterales permanecen las marcas del uso, del desgaste y del paso del tiempo como viga. Dos tiempos distintos conviven en un mismo cuerpo fragmentado, recordándome que los materiales también guardan memoria.
Sobre estos cuatro fragmentos aparece la silueta de una Menina, una reinterpretación personal de un icono que ha trascendido la historia del arte desde Velázquez hasta hoy. Siempre me ha interesado cómo una obra tan compleja puede seguir viva a través de uno de sus elementos, convertido en símbolo universal. Un fragmento visual capaz de remitir de inmediato al conjunto original.
En esta pieza, la figura se dispersa entre los bloques de madera, pero no desaparece. Aunque esté fragmentada, la mente del espectador la recompone de forma casi automática. La “idea” de la Menina permanece intacta. Los símbolos no se destruyen al dividirse, se reconfiguran y, aun transformados, siguen activando la memoria de su origen.
Me interesa especialmente ese momento en el que quien mira pasa a formar parte de la obra. Reconstruye la imagen, viaja al referente cultural del cuadro de Velázquez y, al mismo tiempo, se detiene en las marcas de la madera, imaginando la vida anterior de la viga y el lugar del que procede.
“Memoria en Cuatro Tiempos” es, en definitiva, una demostración física de su propia premisa. Al fragmentar, no hago desaparecer ni la viga ni la imagen histórica. Ambas adquieren una nueva forma de existir. Dejan de ser objeto funcional o representación fiel para convertirse en una reflexión poética sobre la memoria, la identidad y la sorprendente resistencia de aquello que se transforma para seguir permaneciendo.
Info de interés
Las obras participantes en el Concurso de Pieza Única 2025 estarán expuestas en el Patio de Columnas del Palacio de los Condes de Toreno (Plaza Porlier, Oviedo) del 12 al 26 de diciembre.
La entrada es libre y el horario de visita será de 10:00 a 14:00 h y de 17:00 a 21:00 h, todos los días, incluidos festivos.





